Internada por la izquierda Blog

El fútbol por y para la clase obrera

Los “Gooners”, la afición del Arsenal

Posted by Internada en 30 marzo, 2010

Esta semana juega el Barça frente al Arsenal, y en el diario deportivo catalán Sport han aparecido estos días un par de artículos que hemos considerado de interés. Aquí os dejamos el que hace referencia a sus aficionados.

LOS ‘GOONERS’, LA AFICIÓN DEL ARSENAL

Ya no hay fiebre en las gradas

El Arsenal que retrató Nick Hornby en ‘Fever Pitch’ es historia. El ambiente del ultramoderno Emirates está muy alejado del de Highbury

Tres aficionados del Arsenal saciando su sed Foto: EFE Santi Giménez
A cualquiera que asista a un partido del Arsenal en el fastuoso Emirates Stadium le será difícil imaginarse que hace muy poco tiempo la hinchada del Arsenal era una de las más fieras del fútbol inglés. De hecho, los aficionados del Arsenal son el blanco de las burlas del resto de los equipos ingleses que les ridiculizan con sus cánticos en los que les acusan de no animar como verdaderos ingleses. Les consideran un vergüenza para la Premier. Al Emirates, de un tiempo a esta parte, se le conoce como ‘la ópera’ por la poca pasión y el escaso ardor que surge de sus gradas.

Pero eso no fue siempre así. No podía ser de otra manera ya que los fundadores del club, obreros de la fábrica de armas de Woolwich, tipos duros del norte de Londres, respondían a un perfil muy diferente al de los seguidores que son capaces de pagar un asiento en el exclusivo Emirates.

El escritor y fanático del Arsenal Nick Hornby retrató perfectamente esa pasión en ‘Fever Pitch’ (‘fiebre en las gradas’), un libro -luego película- que dibujaba ese Arsenal pre Wenger que aún jugaba en Highbury y que tenía una afición en la que militaban tipos legendarios y tan poco recomendables como Johnny Hoy, Nick the Hammer o un tal Leggo, cuyos historiales delictivos ocupan varios tomos y que eran los amos del North Bank, la indómita grada fondo de Highbury.

Era una época en la que el movimiento punk arrasaba en Londres y el icono de esas crestas era un irlandés delgaducho, anarquista y gamberro que se crió a pocos metros de Highbury, bautizado como John Lydon y conocido mundialmente como Johnny Rotten, líder de los ‘Sex Pistols’. Rotten, como no podía ser de otra manera, era del Arsenal.

“En esa época el fútbol era una verdadera anarquía que la policía no podía parar. Ni siquiera las propias bandas podían. Y sin embargo, parece que no hubo heridos graves, las cosas se resolvían a puñetazos. Los cuchillos llegaron después. A los que llevaban navajas se les consideraba gilipollas porque no eran capaces de defenderse por sí mismos. Ahora, la gente que lleva camisetas de sus equipos no tiene nada que ver con la violencia. Más bien al contrario, con los que tienes que tener cuidado es con los que no llevan camiseta”, escribe en sus memorias.

Eso es historia, como avanzaba el propio Lydon en su libro “la solución no es llenar el estadio de policía, es jugar bien y que la gente se involucre”. Wenger lo logró, aunque fuese a costa de bajar la fiebre de las gradas.

A cualquiera que asista a un partido del Arsenal en el fastuoso Emirates Stadium le será difícil imaginarse que hace muy poco tiempo la hinchada del Arsenal era una de las más fieras del fútbol inglés. De hecho, los aficionados del Arsenal son el blanco de las burlas del resto de los equipos ingleses que les ridiculizan con sus cánticos en los que les acusan de no animar como verdaderos ingleses. Les consideran un vergüenza para la Premier. Al Emirates, de un tiempo a esta parte, se le conoce como ‘la ópera’ por la poca pasión y el escaso ardor que surge de sus gradas.

Pero eso no fue siempre así. No podía ser de otra manera ya que los fundadores del club, obreros de la fábrica de armas de Woolwich, tipos duros del norte de Londres, respondían a un perfil muy diferente al de los seguidores que son capaces de pagar un asiento en el exclusivo Emirates.

El escritor y fanático del Arsenal Nick Hornby retrató perfectamente esa pasión en ‘Fever Pitch’ (‘fiebre en las gradas’), un libro -luego película- que dibujaba ese Arsenal pre Wenger que aún jugaba en Highbury y que tenía una afición en la que militaban tipos legendarios y tan poco recomendables como Johnny Hoy, Nick the Hammer o un tal Leggo, cuyos historiales delictivos ocupan varios tomos y que eran los amos del North Bank, la indómita grada fondo de Highbury.

Era una época en la que el movimiento punk arrasaba en Londres y el icono de esas crestas era un irlandés delgaducho, anarquista y gamberro que se crió a pocos metros de Highbury, bautizado como John Lydon y conocido mundialmente como Johnny Rotten, líder de los ‘Sex Pistols’. Rotten, como no podía ser de otra manera, era del Arsenal.

“En esa época el fútbol era una verdadera anarquía que la policía no podía parar. Ni siquiera las propias bandas podían. Y sin embargo, parece que no hubo heridos graves, las cosas se resolvían a puñetazos. Los cuchillos llegaron después. A los que llevaban navajas se les consideraba gilipollas porque no eran capaces de defenderse por sí mismos. Ahora, la gente que lleva camisetas de sus equipos no tiene nada que ver con la violencia. Más bien al contrario, con los que tienes que tener cuidado es con los que no llevan camiseta”, escribe en sus memorias.

Eso es historia, como avanzaba el propio Lydon en su libro “la solución no es llenar el estadio de policía, es jugar bien y que la gente se involucre”. Wenger lo logró, aunque fuese a costa de bajar la fiebre de las gradas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: